6 sept. 2009

APUNTES TÉCNICOS SOBRE FUNDAMENTOS DE BÁSQUETBOL 1

Este es un pequeño pasaje del capítulo 1 del libro Fundamentos de Básquetbol, que Armando de los Santos nos cedió para compartir con ustedes.
Por Armando de los Santos
POSICIÓN Y EQUILIBRIO DEL CUERPO
Todos los movimientos individuales que el jugador realiza, están regidos por el buen equilibrio de su cuerpo, lo que hace que esto sea uno de los primeros fundamentos

La foto 1, muestra la forma correcta, las 2 siguientes la incorrecta.

Todas las acciones a desarrollar se ejecutarán con facilidad y en forma efectiva si el jugador tiene un buen equilibrio. La posición adecuada se logra en base a una buena flexión de rodillas, flexión esta que le permitirá bajar convenientemente la cadera (centro de gravedad), los pies estarán separados a la altura de un ancho de hombros, cuidando que la separación no sea tanta como para dificultar la acción de arranque. El peso del cuerpo estará distribuido sobre la parte anterior de ambos pies, tirando el torso ligeramente hacia delante para no recargar sobre los talones (Foto 3). Los brazos estarán flexionados naturalmente haciendo que las manos estén cada una de ellas a la altura de los hombros con dedos bien abiertos y apuntando hacia arriba; las palmas hacia el frente, la cabeza erguida y la vista hacia delante (Foto 1).


La foto 4 muestra la forma correcta y la foto 5 la manera incorrecta

Al determinar su posición con un pie adelantado con relación al otro, la estabilidad y equilibrio del cuerpo estará dada por el perfecto quiebre y flexión de la pierna más atrasada. El peso del cuerpo deberá descansar sobre la parte anterior de la planta del pie de atrás, ya que la pierna y pie más adelantado, sólo deberá servir para equilibrarse. De no respetar en esta postura la separación de las piernas a un ancho de hombros, quedarán muy en línea una detrás de otra, y la base de sustentación será deficiente y malo también el equilibrio. En esta posición, la cadera también estará baja, el torso erguido, la cabeza levantada, la vista al frente y las manos, al igual que en la descripción anterior, a la altura de los hombros y dispuestas para una buena recepción.